👨👩👧 Padre e hija
—Padre, ¿qué debo hacer para ser feliz? —preguntó la hija.
—Compartir la vida —respondió él, con voz serena.
—¿Solamente eso?
—Sí.
—¿Desde cuándo se puede compartir la vida?
—Desde que somos concebidos.
La niña pensó un momento, frunciendo el ceño.
—Hum… pero para que yo sea concebida, tú y mamá tuvieron que compartir sus vidas.
El padre sonrió, reconociendo la profundidad de su pequeña filósofa.
—Sí.
—Entonces… —dijo ella con brillo en los ojos.
—Tú, en esencia, eres Felicidad.
—¿Nunca dejaré de serlo?
—No, hija mía, y nunca tendrás razón ni motivo para ser infeliz.
Ella lo miró con ternura y murmuró:
—Déjame abrazarte.
—Es el mejor alimento —respondió el padre—.
Abracemos también a tu madre,
porque por ella, estamos aquí. 💞
✨ Reflexión
La felicidad no se busca ni se aprende:
se hereda, se comparte y se abraza.
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