lunes, 20 de octubre de 2025

Sócrates: amor mitocondrial

 ⚡ Amor mitrocondrial

—Maestro, ¿qué es el amor? —preguntó el discípulo.

Sócrates sonrió.
—Interesante y retadora pregunta.

La compañera del discípulo intervino:
—Pero ya se ha escrito mucho sobre el amor.

—Cierto —respondió el maestro—,
pero nunca está de más elaborar unas cuantas ideas más.

—Yo tengo una idea clara al respecto —dijo ella, con seguridad.

—Perfecto —replicó Sócrates—,
aunque para empezar deberíamos asumir algo: que el amor existe.

—Obvio —dijo ella sonriendo.
—Por supuesto —añadió el discípulo.

—Entonces —prosiguió el maestro—,
si existe, es una realidad.
¿De qué naturaleza: concreta o abstracta?

—Concreta, me parece —respondió el joven.

—Asumamos que es abstracta, ¿te parece? —sugirió Sócrates.
—Bien, lo acepto.

—Entonces sería la representación de un objeto.
—De un objeto concreto —concedió el discípulo—,
pues es una abstracción primaria del humano.

—Y ya que hablamos del amor humano,
¿qué del humano? —preguntó Sócrates.

—Un sentimiento.
—O sea, un producto del cerebro —concluyó el maestro.

Hubo un silencio.
La mujer observó al sabio con curiosidad.
Él, tras una pausa, añadió con calma:

—Pero hay algo más…
El amor no solo habita en las ideas,
sino en la vida misma.

Se inclinó hacia sus discípulos y, con voz suave, continuó:

“El amor es una forma de energía vital.
Se origina y se almacena en todas las células del cuerpo,
en las moléculas más íntimas.

Sus manifestaciones son diversas,
su persistencia depende de las fuerzas internas y externas.

Y si buscan su santuario,
búsquenlo en las mitocondrias:
ellas son las guardianas del fuego humano.” 🔥

Los discípulos quedaron en silencio.
Por un momento, sintieron que el aire del atardecer tenía otro pulso,
como si cada respiración fuera una forma del amor moviéndose en ellos. 🌿


Reflexión

El amor no solo se siente: se respira, se metaboliza y se irradia.
Es energía que la vida transforma en ternura.

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